La exposición a bajos niveles de contaminación del aire aumenta el riesgo de paro cardíaco

Un nuevo informe de The Lancet ha llevado a cabo una investigación relacionada con los efectos de la contaminación del aire . El informe encontró que incluso la exposición a corto plazo al aire que contiene PM2.5 puede aumentar las posibilidades de un paro cardíaco.

El estudio examinó la atención de emergencia durante dos años en Japón, al mismo tiempo que examinaba los niveles de contaminación del aire en el momento respectivo. En particular, los niveles de PM2.5 que se podrían encontrar en el aire.

El material particulado (PM) viene en una variedad de tamaños microscópicos, lo que facilita su inhalación. Por lo general, proviene del transporte, las obras de construcción y los incendios.

Los niveles seguros de PM2.5 no son seguros

Estás a salvo

La gran conclusión de este informe es que lo que se ha considerado como niveles seguros para PM2.5 es incorrecto. Japón y Estados Unidos tienen la misma definición de “nivel seguro” con respecto a esta partícula.

Que es que solo 35 microgramos de PM2.5 por metro cúbico.

Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene un estándar más alto de 25 microgramos de PM2.5 por metro cúbico.

Cuando en Japón y EE. UU. se encuentran en “niveles seguros”, el informe establece que se produjeron el 98,5 % de los casos de paro cardíaco. En comparación, cuando se encontraban en los «niveles seguros» de la OMS, ocurrieron el 92% de los casos de paro cardíaco.

Los hallazgos de este informe dejan en claro que el mundo necesita volver a examinar sus niveles de contaminación del aire.

No es el único informe que llega a esta conclusión

La contaminación del aire se ha estudiado a fondo a lo largo de los años y muchos informes han encontrado resultados similares, que los niveles seguros de PM2.5 no son realmente seguros .

Un informe reciente de PNAS encontró que PM2.5 ha sido responsable de 107 000 muertes prematuras en los Estados Unidos en 2011.

Un informe del BMJ encontró un vínculo entre la exposición a corto plazo a los niveles de PM2.5 dentro de la guía de la OMS y las nuevas causas de ingresos hospitalarios.

La evidencia científica está aquí, ¿dónde está la acción para reducir los niveles de PM2.5?